Nacido un 27 de diciembre de 1968 como Ramón Jiménez Salazar, su reconversión en Diego vendría por una disputa familiar en la misma pila bautismal y lo de Cigala gracias a los hermanos Losada. Madrileño del mismísimo Rastro, el talento suele venir de familia y, a pesar de que su madre Aurora y hermana del gran maestro Rafael Farina no se dedicase profesionalmente al cante, los que la escucharon tienen bien guardado su eco flamenco. A la vez su padre, el andaluz José de Córdoba, se ganaba la vida en tablaos como Torres Bermejas, El Corral de la Pacheca y Arco de Cuchilleros. Esta influencia hace que un joven Diego, con apenas doce años, gane el primer premio del Certamen Flamenco Joven de Getafe y un premio en el concurso de TVE Gente joven, que le auparon a colaborar con artistas de la talla de Cristóbal Reyes, Mario Maya o Farruco. A su vez, músicos como Camarón, Gerardo Núñez o Vicente Amigo van reclamando la colaboración del cantaor en los estudios de grabación.

 

Primeros álbumes

En 1997 inicia su carrera en solitario con el disco Undebel, producido por David Amaya y con las guitarras de Antón Jiménez, David Amaya, Paquete y Tomatito.  Le seguiría en 2000 un segundo álbum, Entre vareta y canasta y, un año después, Corren tiempos de alegría, en el que colaboran algunos de los músicos de jazz latino que habían participado en la película de Trueba Calle 54. Entre ellos están dos artistas que van a dejar huella en su carrera: Bebo Valdés y Jerry González. El álbum fue nominado al Grammy Latino como mejor disco flamenco del año.

Le seguiría el disco junto a Jerry González, Piratas del flamenco, que les mantendría durante ese año girando por España y México hasta llegado 2002, año en el que Diego el Cigala conquista uno de sus escenarios soñados: el Teatro Real de Madrid. De la grabación de su concierto con Niño Josele sale un CD que se convierte en monumental manifiesto flamenco del cantaor madrileño.

 

Conociendo a Bebo y a Picasso

Tras una pequeña aproximación con Bebo Valdés en el disco Corren tiempos de alegría, ambos sienten la necesidad de profundizar esta colaboración y encuentran en Fernando Trueba el cómplice necesario para materializar las ideas que se agolpan entre la voz y el piano. Empieza así gestándose, casi en secreto, Lágrimas negras. En 2003, lo que comenzó como un proyecto íntimo y espontáneo pasa a convertirse en un boom imparable que supera las fronteras de lo flamenco y lo latino y que, avalado por las excelentes críticas, lleva al disco a instalarse en el top de las listas de ventas durante los siguientes dos años.

El Ondas sólo sería el primer premio de una inmensa nómina de ellos entre los que destacan un Micrófono de Oro, cinco premios Amigo, tres premios de la Música y, en especial, dos Grammy y cinco nominaciones a los Grammy Latinos, llegando a ser situado por el afilado crítico de The New York Times Ben Ratliff como el 2003’s Album of the Year.

Tras el inmenso éxito de Lágrimas negras, en 2005 Diego el Cigala decide que es hora de regresar al flamenco y lo hace con un homenaje a Pablo Ruiz Picasso. Músicos como Paco de Lucía, Tomatito, Raimundo Amador, Josemi Carmona o Jerry González arropan con sus sonidos unas letras que convierten a Picasso en mis ojos en disco de oro en España y Venezuela. Tras esto, en 2006, nacería su primer recopilatorio, Cigala, y cerraría un magnífico año recibiendo el Grammy Latino al mejor disco de flamenco por Picasso en mis ojos, además del de mejor vídeo musical por Blanco y negro, de Fernando Trueba, grabado para Lágrimas negras.

 

Nuevos horizontes

Junto a grandes músicos cubanos y españoles, en 2008 redecora boleros, coplas y tangos en lo que se convertiría en el disco Dos lágrimas y que incluía temas tan conocidos como Dos gardenias, María de la O, Historia de un amor o Compromiso.

Con este gusto por mezclar músicas y géneros, en abril de 2010 Diego da un paso más en su carrera y viaja hasta Argentina para un nuevo proyecto: Cigala&Tango. Este trabajo, que es una grabación en vivo con un repertorio basado en el tango argentino desde el mítico Gran Rex de Buenos Aires, cuenta con participación de los músicos habituales de la banda de Diego, a los que se añaden dos históricos del tango argentino: el bandoneonista Néstor Marconi y el guitarrista Juanjo Domínguez. En la retaguardia se suman otros dos reconocidos músicos argentinos: Pablo Agrí al violín y Diego Sánchez en el violonchelo. Como anfitrión, amigo y colaborador de lujo, el rockero Andrés Calamaro pone su peculiar impronta a este proyecto.

Cigala &Tango se edita en España en junio de 2010 con el diario El País y logra vender 74.000 copias en su primera semana en un difícil momento para el negocio musical. Posteriormente, en el mes de octubre de 2010, se supera la cifra de 100.000 discos vendidos sólo en España y culmina el año logrando el disco de oro en Colombia y Argentina, por cuarta vez el prestigiosa Premio Lunas mexicano y el Grammy Latino a mejor álbum de tango.

Tras una intensa gira mundial de Cigala&Tango que le lleva en 2011 y 2012 a los mejores escenarios del mundo con 90 conciertos y más de 160.000 espectadores, en 2013 llega su nuevo disco “Romance de la luna Tucumana”, una nueva interpretación del repertorio argentino. Profundizando esta vez en el folclore, se junta con Diego García “El Twangero” a la guitarra eléctrica para conseguir un nuevo sonido en la carrera de Diego. Romance de la luna Tucumana cuenta con colaboraciones de altura como Adriana Varela y Mercedes Sosa y logra, ya en su primera semana, el disco de oro en España con una gira de presentación que se convierte en un éxito de crítica y público, culminando un año en el que Diego vuelve a ganar un Latin Grammy a mejor álbum de tango.

 

Reinterpretando la salsa

Habiendo acumulado un nuevo éxito con su último tour entre 2014 y 2016 que le lleva a recorrer el mundo desde Australia a Japón, pasando por Europa y toda América; poco antes de la presentación oficial de su nuevo trabajo, Diego el Cigala se embarca en ‘85 Tour’, una gira histórica y de inmenso éxito por Europa junto a la leyenda cubana Omara Portuondo, y que sirve para conmemorar el aniversario de la diva de Buena Vista Social Club.

Antes de este último tour, Diego ya conocía cuál sería su próximo objetivo: la salsa. Este nuevo trabajo, previsto para salir a la luz tras el ‘85 Tour’, supone un proyecto único e ilusionante en el que se hace acompañar de los músicos más relevantes del género, tanto vocalistas, productores como instrumentistas. Concebido en seis icónicas localizaciones -Cali, Puerto Rico, República Dominicana, La Habana, Nueva York y Miami-, el nuevo trabajo comenzó a tomar forma hasta acabar así naciendo la nueva y esperada apuesta de Diego el Cigala: Indestructible.